| Reforma
al Código de Aguas:
Hay Avances pero Persisten Discrecionalidades
El
perfeccionamiento y extensión del remate como mecanismo para asignar
los derechos es el acuerdo más importante que se logró en
la tramitación del proyecto de ley, que pretende modificar el Código
de Aguas, sin embargo, persiste en las reformas introducidas un cierto
grado de discrecionalidad administrativa que si se mal utiliza podría
generar una escasez aparente y encarecer artificialmente el recurso e
incorpora el pago de una patente por no uso de los derechos de aprovechamiento.
Respecto al primer punto, a pesar de que el Código actual permite
asignar vía remate las solicitudes de derechos de aguas superficiales,
en la práctica no se había llevado a cabo masivamente como
método de asignación. Las reformas introducidas permiten
que más interesados puedan participar en el remate, y hace extensivo
este mecanismo de asignación a los derechos de agua subterráneos
y las solicitudes pendientes.
Por
otra parte, las discrecionalidades se refieren específicamente
a lo que dice relación con la posibilidad de que la Dirección
de Aguas declare de oficio áreas de restricción y así
congele el otorgamiento de nuevos derechos permanentes de aguas subterráneas,
reemplazándolos por derechos de aprovechamiento provisionales,
los que transcurridos 5 años pueden transformarse en permanentes.
La patente por no uso que introduce esta reforma al Código vigente,
no es un buen mecanismo para incentivar el uso eficiente del recurso y
tampoco asegura que los derechos se asignen finalmente a quien más
lo valora, no logrando el objetivo de la autoridad al incorporarlo, que
era evitar el acaparamiento del recurso y su especulación. Luego
de la discusión, se logró disminuir el efecto expropiatorio
de la patente: inicialmente la patente representaba alrededor de un 13%
de la inversión directa para el caso de derechos no consuntivos
y se redujo a un 3% a 4% aproximadamente.
Dado lo anterior, podemos afirmar que esta reforma al Código de
Aguas introduce tanto elementos positivos, como otros, a nuestro juicio,
negativos para la asignación óptima del recurso y el desarrollo
futuro de las actividades que lo utilizan .
Historia del Proyecto
Desde
hace más de 10 años se discute en el Congreso Nacional el
proyecto de ley que pretende modificar el Código de Aguas, el cual
contiene distintas propuestas. La última de ellas, que fue enviada
por el Ejecutivo en julio de 1996, ya ha sido aprobada por el Senado,
la Cámara de Diputados y la Comisión Mixta.
Santiago, 22 de marzo de 2005
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