Diario Financiero, 25 de Abril de 2005
Chile: País Globalizado
Por Tomás Flores
Subdirector de Estudios
Libertad y Desarrollo

  • Hoy tenemos en operación 15 acuerdos de libre comercio o de integración parcial y están en negociación acuerdos con China, India, Japón y otros países más pequeños de Asia, sin embargo esa es solo la mitad del camino.
  • La primera propuesta es la eliminación total de los impuestos al comercio exterior en un corto plazo, de manera tal que el 2008 tengamos un arancel ponderado final de 0%.

Con motivo de los 15 años de Libertad y Desarrollo, iniciamos una serie de artículos sobre temas de gran importancia para el futuro económico y social del país. Son los temas que pueden hacer la gran diferencia y convertir a Chile en el primera nación desarrollada de América Latina.

En esta oportunidad , Tomás Flores, abordará la apertura comercial y los desafíos que tiene Chile para los próximos años.

Los beneficios de la integración económica han sido profusamente investigados y los resultados muestran ciertas similitudes, entre ellas se destaca que a medida que más abiertos son los países al comercio exterior, mayor es la tasa de crecimiento que tienen en su economía.

En segundo lugar, a medida que la tasa de crecimiento es más alta necesariamente trae consigo tasas mayores de formación bruta de capital fijo, de hecho en países completamente abiertos, al comercio la tasa de inversión alcanza a cerca del 30% del PIB. Por el contrario, los países más cerrados alcanzan solamente el 15%, y de hecho si le restan la tasa de depreciación se genera en realidad una inversión neta bastante más pequeña.

En tercer lugar, la variación productiva total. Al tomar la tasa de crecimiento del país y descomponerla por el aporte del capital, el aporte de la mano de obra, y en tercer lugar el residuo que en parte mide el aumento en la productividad, se observa que en países más abiertos existen mayores ganancias de eficiencia. Es decir, en la medida que una economía es más abierta, hace que su sector productivo nacional deba competir con el resto del planeta, y eso hace que la ineficiencia o la asignación de recursos ineficientes paulatinamente vaya desapareciendo. Esto hace que efectivamente, la inversión productiva sea mucho más alta en países más orientados al comercio internacional, y prácticamente, ha sido negativa en países cerrados porque indudablemente a medida que una economía es cerrada, no tiene competencia interna y eso permite que tenga ineficiencias bastante altas y use recursos escasos en producir bienes a costos 3 ó 4 veces más alto de lo que costarían en otro país. Así, los resultados han sido bastantes concluyentes. Hoy es muy difícil ver un país que esté cerrado al comercio exterior creciendo aceleradamente y que le ofrezca oportunidades crecientes de bienestar a sus habitantes. Por el contrario, los países que tienen más libertad, son justamente los países en los cuales la calidad de vida de sus habitantes es cada vez mejor.

Gráfico N°1
El Tamaño de las Economías 2004

La fuerza de esta idea ha impregnado las políticas públicas chilenas y así es como en la actualidad la integración económica está presente en todas las agendas de mediano plazo y prácticamente nadie plantea volver atrás. Ahora bien, como se puede apreciar en el cuadro N° 1, Chile no tiene una gran cantidad de habitantes y nuestro ingreso per capita no es muy alto, por lo cual necesariamente debemos mirar al exterior y utilizar dicha integración como el principal soporte de nuestro desarrollo.

En la actualidad, tenemos en operación 15 acuerdos de libre comercio o de integración parcial y están en negociación acuerdos con China, India, Japón y otros países más pequeños de Asia. Lo anterior parece indicarnos que no quedaría mucho por hacer ya que en algunos años más tendríamos acuerdos de libre comercio con prácticamente todo el mundo. Mi planteamiento en este artículo es que hemos avanzado sólo una parte del camino y que aún queda por recorrer.

Las barreras arancelarias

De acuerdo al reporte de la Cámara de Comercio de Santiago, el arancel promedio ponderado pagado por nuestra importaciones alcanzó a 2,4% durante el año pasado, siendo los productos de Asia los que pagaron una mayor tasa, 4,9%, debido a que hoy sólo tenemos un acuerdo con Corea. Un arancel de 2,4% no parece muy alto en el contexto del cuadro N° 2, donde aparecemos con una tasa similar a la de Japón, aunque superior a la Estados Unidos, Estonia y Singapur. Ahora bien, los acuerdos que se firmarán en los próximos 2 años reducirán el arancel ponderado más aún, dejando sólo algunos países pagando el 6% de impuesto vigente. Tiene, por tanto, sentido preguntarse sobre la mantención de ese 6% para algunos pocos países. El costo fiscal de esta medida es muy modesto dado que en realidad la mayor parte de la pérdida en recaudación se ha producido con los tratados firmados anteriormente y la puesta en marcha de los acuerdos con China, India y Japón terminarán de reducir la recaudación vigente. Por tanto, la primera propuesta es la eliminación total de los impuestos al comercio exterior en un corto plazo, de manera tal que el 2008 tengamos un arancel ponderado final de 0%.

Cuadro N°2
Barreras Comerciales
Arancel Ponderado en el 2004


Los servicios: La última frontera

Desde mediados de los setenta Chile comenzó a abrir su economía y a compatibilizar sus políticas públicas para desarrollar la industria exportadora, con lo cual hemos logrado una avance considerable y consolidado que nos llevará en el mediano plazo al libre intercambio de bienes. La nueva frontera son los servicios. En el cuadro N° 4 se puede observar la tasa de interés para un crédito hipotecario a 20 años plazo cotizado en diferentes países en un banco que tiene filiales en cada uno de ellos. ¿Es posible para un chileno solicitar su crédito hipotecario para comprar su casa en Santiago de Chile en un banco en España o Estados Unidos?¿Es posible acceder a una tasa que es un 36% más baja?¿Por qué no se puede?. Evidentemente hay distintos riesgos de crédito, pero no parecen justificar los diferenciales en las tasas de interés, por lo cual podríamos imaginar una situación en la cual los chilenos puedan cotizar tasas de interés en el mundo y obtener recursos tal como hoy día lo hacen las grandes empresas y el gobierno de Chile.

Todos los trabajadores dependientes deben destinar el 7% de su remuneración, con el tope establecido, a la contratación de un seguro de salud con algunas de las instituciones que existen en Chile para tal propósito. ¿Porqué no es posible hacer un contrato con una aseguradora en Estados Unidos con el 7% obligatorio?. Los beneficios que se podrían obtener son superiores a los planes que habitualmente se ofrecen en Chile y de hecho no es necesario que la empresa esté físicamente en Chile para realizar los pagos y reembolsos necesarios. Los ejemplos anteriores muestran de que si bien hemos liberalizado bastante el intercambio de bienes aún hay relaciones económicas que siguen limitadas a mercado domestico sin posibilidades de poder adquirir los servicios en el exterior.

Ahora bien, dado que los acuerdos de comercio firmados se concentran en la liberalización en el comercio de bienes, debemos dar un nuevo paso para obtener una extensión de dichos acuerdos hacia una mayor libertad en el flujo de servicios. En Chile se ha logrado crear una competitiva industria de servicios que podría desempeñarse perfectamente fuera de nuestras fronteras. Esto es conocido por nuestros socios comerciales y de allí la negativa que tuvieron a discutir este punto, especialmente con Mercosur. Es el momento de iniciar una ofensiva en este tema, sobre todo en el contexto en que las industrias locales de varios países, sobre todo en América Latina, ofrecen calidades y tarifas domésticas bastante poco competitivas.

Un ejemplo de lo anterior es nuestro sistema de seguridad social privado que ha sido adoptado por varios países de la región. ¿Por qué no poder ofrecer directamente en Brasil servicios previsionales? Que un trabajador latinoamericano pueda inscribirse en una AFP chilena y ahorrar para su jubilación y así liberarlo de los sistemas de previsión locales. Esto parece actualmente ciencia ficción como lo era en su momento pensar que venderíamos vino en Francia o naranjas en California.

Cuadro N°3
Tasa de Interés Crédito Hipotecario

El futuro

La agenda de integración comercial seguirá adelante con los acuerdo de libre comercio que se firmarán en los próximos años y es probable que el tema de los servicios y las restricciones generen una discusión creciente en que la industria local probablemente tratará de impedir la apertura tal como ocurría a mediados de los setenta con una serie de empresas que posteriormente debieron adecuarse a la competencia global, pero la mirada debe elevarse más allá, teniendo a la vista lo que han hecho los países realmente exitosos en el comercio exterior.

En el cuadro N° 5 es posible apreciar el salto en exportaciones que lograron varios países en un plazo de quince años aproximadamente. Entre 1990 y el 2003, Chile multiplicó las exportaciones por 2,6 lo que le permitió elevarlas desde US$ 8 billones en 1990 a US$ 22 billones el 2003. Esto es sin duda un buen resultado, más aún si se realiza la comparación con la proyección de exportaciones para este año ajustada a precios de tendencia, pero al considerar que las exportaciones de los países emergentes se han multiplicado por varias en igual período es que el resultado chileno es bastante modesto. A manera de ejemplo se puede apreciar la expansión de la República Checa, que a pesar de los problemas que ha tenido, ha logrado multiplicar las exportaciones por 4,7 entre los años señalados. El caso de China es el más destacado ya que en 1990 exportaba US$ 61 billones y el 2003 alcanzó a US$ 485 billones, con una multiplicación por 8 entre ambos años. Esto nos muestra que en realidad Chile ha desarrollado su industria exportadora de manera bastante acelerada, pero cuando se compara con los mejores del mundo los resultados chilenos son modestos y aunque en nuestro país, cerca del 70 por ciento de nuestro Producto Interno Bruto tiene que ver con el comercio exterior, al compararnos con países como Corea, Tailandia o Malasia, se observa que estamos todavía a mitad de camino. Esos países tienen integraciones comerciales de más del 80, 85, 90 y ya casi el 100 por ciento de su Producto Interno Bruto, lo cual ha permitido elevar su nivel de vida y acercarse rápidamente al ingreso per capita de los más desarrollados.

Cuadro N°4
Exportaciones
Miles de Millones de US$

En Chile, el costo de transporte como porcentaje total de comercio exterior es, hoy, de aproximadamente 9,6 por ciento, que es más o menos la diferencia entre los precios CIF y FOB. Esta es una de nuestras características. Estamos muy lejos de los mercados de destino; para muchas zonas estamos a más de 10.000 millas, y es hace que tengamos una barrera. De allí, la importancia de ser muy persistentes en esta materia. En temas portuarios, y aeroportuarios, deberíamos tener lo mejor del mundo porque estamos tan lejos que no podemos darnos el lujo de no tener esa eficiencia, de manera tal que si en el futuro alguien se pregunta dónde operan con los costos más bajos de los puertos o dónde la infraestructura aeroportuaria es la más eficiente, la respuesta debiera ser “anda a Chile y pregunta, porque ellos están tan lejos que tuvieron que esforzarse para ser los mejores del planeta”.

En conclusión

En la medida que enfrentamos este desafío debemos preocuparnos de que cada uno de los elementos sean consistentes entre sí, de manera tal que nuestra institucionalidad, nuestra infraestructura, nuestro sistema tributario, nuestra regulación laboral, medioambiental y regulatoria, promuevan la integración con el mundo y permitan crear empresas robustas y competitivas que estén en la frontera de la productividad e innovación, que vendan más del 80% de sus bienes y servicios fuera de Chile y que hagan flamear nuestra bandera en todos los puertos del mundo.


Así, el desafío lo tiene toda la institucionalidad relacionada con el comercio exterior y con la integración con el resto del mundo, ya que en la medida que logre sus frutos nos transformará en un pequeño gran exportador del mundo, de manera tal que podamos aprovechar esta oportunidad y cumplir con lo que es el sueño compartido por 15 millones de chilenos. Esto es, que en nuestro período de vida natural, a lo menos alcancemos a ver en los titulares de prensa: “Chile, el primer país desarrollado de América Latina”.

RECUADRO
Las otras barreras


Aún cuando hemos reducido nuestros aranceles y podríamos llegar a 0% en algunos años más, persisten una serie de barreras para –arancelarias que limitan o prohíben el acceso a ciertos bienes a los chilenos. Así es como aún se encuentra prohibida la importación de vehículos usados, lo que ha generado un cierto debate en las últimas semanas dado que la puesta en marcha de la extensión de la zona franca para Aysen le ha permitido a sus esforzados habitantes acceder a vehículos usados de buena calidad a la mitad de precio que se observa en Santiago. Nos separa una gran distancia con las tasas de motorización que exhiben los países desarrollados, tal como se aprecia en el cuadro N° 3, en donde aparece Chile con 85 vehículos por cada 1.000 habitantes mientras que en el mundo desarrollado la tasa bordea los 600 vehículos, siendo uno de los más altos Estados Unidos con 812. Esto muestra que aún estamos bastante rezagados y evidentemente los más afectados por esta restricción son los hogares más modestos. Esto también significa que aún debemos mejorar más nuestra infraestructura y que después de la ceremonia de inauguración de la Costanera Norte los ingenieros deberían haber comenzado inmediatamente a diseñar la obra que inaugurarán en 4 o 5 años más

Por otro lado, aún se aplican aranceles especiales para sostener precios internos de productos como el azúcar y el trigo lo que ha provocado la protesta de aquellos países que podrían vender esos productos competitivamente en nuestro país, con la consecuentes acusaciones frente a la Organización Mundial de Comercio. De acuerdo a la ley vigente esas barreras comenzarán a reducirse a partir del 2008. Esperamos que el calendario se cumpla.

La protección de los derechos de propiedad intelectual en Chile son inadecuados en varios aspectos, lo cual ha llevado a Estados Unidos a colocarnos en el 2003 en la Special 301 Watch List. Tenemos deficiencias en la protección de marcas, dominios de internet, denominaciones de origen, señales de satélites y patentes comerciales. El proyecto de ley que moderniza nuestra regulación doméstica aun está en el Congreso y como consecuencia del retraso en su tramitación Chile es conocidos en esta área como un país donde es fácil y modestamente penalizada la piratería, ostentando el lamentable récord de ser el primer país donde aparecieron ejemplares falsificados de Harry Potter. Si deseamos el desarrollo vigoroso del valor agregado en las exportaciones, un mayor gasto en innovación y los demás atributos que tienen en estas materias los países desarrollados debemos proteger la propiedad intelectual tal como lo hacen ellos.