Con motivo de los
15 años de Libertad y Desarrollo, iniciamos una serie de artículos
sobre temas de gran importancia para el futuro económico y social
del país. Son los temas que pueden hacer la gran diferencia y
convertir a Chile en el primera nación desarrollada de América
Latina.
En esta oportunidad , Tomás Flores, abordará la apertura
comercial y los desafíos que tiene Chile para los próximos
años.
Los beneficios de la integración económica han sido profusamente
investigados y los resultados muestran ciertas similitudes, entre ellas
se destaca que a medida que más abiertos son los países
al comercio exterior, mayor es la tasa de crecimiento que tienen en
su economía.
En segundo lugar, a medida que la tasa de crecimiento es más
alta necesariamente trae consigo tasas mayores de formación bruta
de capital fijo, de hecho en países completamente abiertos, al
comercio la tasa de inversión alcanza a cerca del 30% del PIB.
Por el contrario, los países más cerrados alcanzan solamente
el 15%, y de hecho si le restan la tasa de depreciación se genera
en realidad una inversión neta bastante más pequeña.
En tercer lugar, la variación productiva total. Al tomar la tasa
de crecimiento del país y descomponerla por el aporte del capital,
el aporte de la mano de obra, y en tercer lugar el residuo que en parte
mide el aumento en la productividad, se observa que en países
más abiertos existen mayores ganancias de eficiencia. Es decir,
en la medida que una economía es más abierta, hace que
su sector productivo nacional deba competir con el resto del planeta,
y eso hace que la ineficiencia o la asignación de recursos ineficientes
paulatinamente vaya desapareciendo. Esto hace que efectivamente, la
inversión productiva sea mucho más alta en países
más orientados al comercio internacional, y prácticamente,
ha sido negativa en países cerrados porque indudablemente a medida
que una economía es cerrada, no tiene competencia interna y eso
permite que tenga ineficiencias bastante altas y use recursos escasos
en producir bienes a costos 3 ó 4 veces más alto de lo
que costarían en otro país. Así, los resultados
han sido bastantes concluyentes. Hoy es muy difícil ver un país
que esté cerrado al comercio exterior creciendo aceleradamente
y que le ofrezca oportunidades crecientes de bienestar a sus habitantes.
Por el contrario, los países que tienen más libertad,
son justamente los países en los cuales la calidad de vida de
sus habitantes es cada vez mejor.
Gráfico
N°1
El Tamaño de las Economías 2004
La fuerza de esta
idea ha impregnado las políticas públicas chilenas y así
es como en la actualidad la integración económica está
presente en todas las agendas de mediano plazo y prácticamente
nadie plantea volver atrás. Ahora bien, como se puede apreciar
en el cuadro N° 1, Chile no tiene una gran cantidad de habitantes
y nuestro ingreso per capita no es muy alto, por lo cual necesariamente
debemos mirar al exterior y utilizar dicha integración como el
principal soporte de nuestro desarrollo.
En la actualidad, tenemos en operación 15 acuerdos de libre comercio
o de integración parcial y están en negociación
acuerdos con China, India, Japón y otros países más
pequeños de Asia. Lo anterior parece indicarnos que no quedaría
mucho por hacer ya que en algunos años más tendríamos
acuerdos de libre comercio con prácticamente todo el mundo. Mi
planteamiento en este artículo es que hemos avanzado sólo
una parte del camino y que aún queda por recorrer.
Las barreras arancelarias
De acuerdo al reporte de la Cámara de Comercio de Santiago, el
arancel promedio ponderado pagado por nuestra importaciones alcanzó
a 2,4% durante el año pasado, siendo los productos de Asia los
que pagaron una mayor tasa, 4,9%, debido a que hoy sólo tenemos
un acuerdo con Corea. Un arancel de 2,4% no parece muy alto en el contexto
del cuadro N° 2, donde aparecemos con una tasa similar a la de Japón,
aunque superior a la Estados Unidos, Estonia y Singapur. Ahora bien,
los acuerdos que se firmarán en los próximos 2 años
reducirán el arancel ponderado más aún, dejando
sólo algunos países pagando el 6% de impuesto vigente.
Tiene, por tanto, sentido preguntarse sobre la mantención de
ese 6% para algunos pocos países. El costo fiscal de esta medida
es muy modesto dado que en realidad la mayor parte de la pérdida
en recaudación se ha producido con los tratados firmados anteriormente
y la puesta en marcha de los acuerdos con China, India y Japón
terminarán de reducir la recaudación vigente. Por tanto,
la primera propuesta es la eliminación total de los impuestos
al comercio exterior en un corto plazo, de manera tal que el 2008 tengamos
un arancel ponderado final de 0%.
Cuadro N°2
Barreras Comerciales
Arancel Ponderado en el 2004
Los servicios: La última frontera
Desde mediados de los setenta Chile comenzó a abrir su economía
y a compatibilizar sus políticas públicas para desarrollar
la industria exportadora, con lo cual hemos logrado una avance considerable
y consolidado que nos llevará en el mediano plazo al libre intercambio
de bienes. La nueva frontera son los servicios. En el cuadro N°
4 se puede observar la tasa de interés para un crédito
hipotecario a 20 años plazo cotizado en diferentes países
en un banco que tiene filiales en cada uno de ellos. ¿Es posible
para un chileno solicitar su crédito hipotecario para comprar
su casa en Santiago de Chile en un banco en España o Estados
Unidos?¿Es posible acceder a una tasa que es un 36% más
baja?¿Por qué no se puede?. Evidentemente hay distintos
riesgos de crédito, pero no parecen justificar los diferenciales
en las tasas de interés, por lo cual podríamos imaginar
una situación en la cual los chilenos puedan cotizar tasas de
interés en el mundo y obtener recursos tal como hoy día
lo hacen las grandes empresas y el gobierno de Chile.
Todos los trabajadores dependientes deben destinar el 7% de su remuneración,
con el tope establecido, a la contratación de un seguro de salud
con algunas de las instituciones que existen en Chile para tal propósito.
¿Porqué no es posible hacer un contrato con una aseguradora
en Estados Unidos con el 7% obligatorio?. Los beneficios que se podrían
obtener son superiores a los planes que habitualmente se ofrecen en
Chile y de hecho no es necesario que la empresa esté físicamente
en Chile para realizar los pagos y reembolsos necesarios. Los ejemplos
anteriores muestran de que si bien hemos liberalizado bastante el intercambio
de bienes aún hay relaciones económicas que siguen limitadas
a mercado domestico sin posibilidades de poder adquirir los servicios
en el exterior.
Ahora bien, dado que los acuerdos de comercio firmados se concentran
en la liberalización en el comercio de bienes, debemos dar un
nuevo paso para obtener una extensión de dichos acuerdos hacia
una mayor libertad en el flujo de servicios. En Chile se ha logrado
crear una competitiva industria de servicios que podría desempeñarse
perfectamente fuera de nuestras fronteras. Esto es conocido por nuestros
socios comerciales y de allí la negativa que tuvieron a discutir
este punto, especialmente con Mercosur. Es el momento de iniciar una
ofensiva en este tema, sobre todo en el contexto en que las industrias
locales de varios países, sobre todo en América Latina,
ofrecen calidades y tarifas domésticas bastante poco competitivas.
Un ejemplo de lo anterior es nuestro sistema de seguridad social privado
que ha sido adoptado por varios países de la región. ¿Por
qué no poder ofrecer directamente en Brasil servicios previsionales?
Que un trabajador latinoamericano pueda inscribirse en una AFP chilena
y ahorrar para su jubilación y así liberarlo de los sistemas
de previsión locales. Esto parece actualmente ciencia ficción
como lo era en su momento pensar que venderíamos vino en Francia
o naranjas en California.
Cuadro
N°3
Tasa de Interés Crédito Hipotecario
El futuro
La agenda de integración comercial seguirá adelante con
los acuerdo de libre comercio que se firmarán en los próximos
años y es probable que el tema de los servicios y las restricciones
generen una discusión creciente en que la industria local probablemente
tratará de impedir la apertura tal como ocurría a mediados
de los setenta con una serie de empresas que posteriormente debieron
adecuarse a la competencia global, pero la mirada debe elevarse más
allá, teniendo a la vista lo que han hecho los países
realmente exitosos en el comercio exterior.
En el cuadro N° 5 es posible apreciar el salto en exportaciones
que lograron varios países en un plazo de quince años
aproximadamente. Entre 1990 y el 2003, Chile multiplicó las exportaciones
por 2,6 lo que le permitió elevarlas desde US$ 8 billones en
1990 a US$ 22 billones el 2003. Esto es sin duda un buen resultado,
más aún si se realiza la comparación con la proyección
de exportaciones para este año ajustada a precios de tendencia,
pero al considerar que las exportaciones de los países emergentes
se han multiplicado por varias en igual período es que el resultado
chileno es bastante modesto. A manera de ejemplo se puede apreciar la
expansión de la República Checa, que a pesar de los problemas
que ha tenido, ha logrado multiplicar las exportaciones por 4,7 entre
los años señalados. El caso de China es el más
destacado ya que en 1990 exportaba US$ 61 billones y el 2003 alcanzó
a US$ 485 billones, con una multiplicación por 8 entre ambos
años. Esto nos muestra que en realidad Chile ha desarrollado
su industria exportadora de manera bastante acelerada, pero cuando se
compara con los mejores del mundo los resultados chilenos son modestos
y aunque en nuestro país, cerca del 70 por ciento de nuestro
Producto Interno Bruto tiene que ver con el comercio exterior, al compararnos
con países como Corea, Tailandia o Malasia, se observa que estamos
todavía a mitad de camino. Esos países tienen integraciones
comerciales de más del 80, 85, 90 y ya casi el 100 por ciento
de su Producto Interno Bruto, lo cual ha permitido elevar su nivel de
vida y acercarse rápidamente al ingreso per capita de los más
desarrollados.
Cuadro
N°4
Exportaciones
Miles de Millones de US$

En Chile, el costo
de transporte como porcentaje total de comercio exterior es, hoy, de
aproximadamente 9,6 por ciento, que es más o menos la diferencia
entre los precios CIF y FOB. Esta es una de nuestras características.
Estamos muy lejos de los mercados de destino; para muchas zonas estamos
a más de 10.000 millas, y es hace que tengamos una barrera. De
allí, la importancia de ser muy persistentes en esta materia.
En temas portuarios, y aeroportuarios, deberíamos tener lo mejor
del mundo porque estamos tan lejos que no podemos darnos el lujo de
no tener esa eficiencia, de manera tal que si en el futuro alguien se
pregunta dónde operan con los costos más bajos de los
puertos o dónde la infraestructura aeroportuaria es la más
eficiente, la respuesta debiera ser “anda a Chile y pregunta,
porque ellos están tan lejos que tuvieron que esforzarse para
ser los mejores del planeta”.
En conclusión
En la medida que enfrentamos este desafío debemos preocuparnos
de que cada uno de los elementos sean consistentes entre sí,
de manera tal que nuestra institucionalidad, nuestra infraestructura,
nuestro sistema tributario, nuestra regulación laboral, medioambiental
y regulatoria, promuevan la integración con el mundo y permitan
crear empresas robustas y competitivas que estén en la frontera
de la productividad e innovación, que vendan más del 80%
de sus bienes y servicios fuera de Chile y que hagan flamear nuestra
bandera en todos los puertos del mundo.
Así, el desafío lo tiene toda la institucionalidad relacionada
con el comercio exterior y con la integración con el resto del
mundo, ya que en la medida que logre sus frutos nos transformará
en un pequeño gran exportador del mundo, de manera tal que podamos
aprovechar esta oportunidad y cumplir con lo que es el sueño
compartido por 15 millones de chilenos. Esto es, que en nuestro período
de vida natural, a lo menos alcancemos a ver en los titulares de prensa:
“Chile, el primer país desarrollado de América Latina”.
RECUADRO
Las otras barreras
Aún cuando hemos reducido nuestros aranceles y podríamos
llegar a 0% en algunos años más, persisten una serie de
barreras para –arancelarias que limitan o prohíben el acceso
a ciertos bienes a los chilenos. Así es como aún se encuentra
prohibida la importación de vehículos usados, lo que ha
generado un cierto debate en las últimas semanas dado que la
puesta en marcha de la extensión de la zona franca para Aysen
le ha permitido a sus esforzados habitantes acceder a vehículos
usados de buena calidad a la mitad de precio que se observa en Santiago.
Nos separa una gran distancia con las tasas de motorización que
exhiben los países desarrollados, tal como se aprecia en el cuadro
N° 3, en donde aparece Chile con 85 vehículos por cada 1.000
habitantes mientras que en el mundo desarrollado la tasa bordea los
600 vehículos, siendo uno de los más altos Estados Unidos
con 812. Esto muestra que aún estamos bastante rezagados y evidentemente
los más afectados por esta restricción son los hogares
más modestos. Esto también significa que aún debemos
mejorar más nuestra infraestructura y que después de la
ceremonia de inauguración de la Costanera Norte los ingenieros
deberían haber comenzado inmediatamente a diseñar la obra
que inaugurarán en 4 o 5 años más
Por otro lado, aún se aplican aranceles especiales para sostener
precios internos de productos como el azúcar y el trigo lo que
ha provocado la protesta de aquellos países que podrían
vender esos productos competitivamente en nuestro país, con la
consecuentes acusaciones frente a la Organización Mundial de
Comercio. De acuerdo a la ley vigente esas barreras comenzarán
a reducirse a partir del 2008. Esperamos que el calendario se cumpla.
La protección de los derechos de propiedad intelectual en Chile
son inadecuados en varios aspectos, lo cual ha llevado a Estados Unidos
a colocarnos en el 2003 en la Special 301 Watch List. Tenemos deficiencias
en la protección de marcas, dominios de internet, denominaciones
de origen, señales de satélites y patentes comerciales.
El proyecto de ley que moderniza nuestra regulación doméstica
aun está en el Congreso y como consecuencia del retraso en su
tramitación Chile es conocidos en esta área como un país
donde es fácil y modestamente penalizada la piratería,
ostentando el lamentable récord de ser el primer país
donde aparecieron ejemplares falsificados de Harry Potter. Si deseamos
el desarrollo vigoroso del valor agregado en las exportaciones, un mayor
gasto en innovación y los demás atributos que tienen en
estas materias los países desarrollados debemos proteger la propiedad
intelectual tal como lo hacen ellos.